Gascoine es un bebedor de cerveza que en sus ratos libres se dedica al fútbol. Su silueta rubicunda y sus mejillas encarnadas revelan a un decano de los pubs. Sus declaraciones alimentan el morbo de los tabloides londinenses y se ordenan en tres categorías: jocosas, vengativas y estúpidas. Cuando es llamado a la selección, altera las normas de convivencia: pone champú en la jarra de té y reserva sesiones de bronceado para los jugadores negros.