En esta ocasión me toca hablar desde mi propia voz para agradecer al trastorno de mi hermosa novia por haber premiado a este sucucho que también puede llamarse blog.

Y el premio no es menor ya que me permitirá lanzarme al estrellato y acumular lingotes de oro en el cuarto que comparto con mi hermano. Tendremos que sacar la cama marinera, y por ende también a mi hermano, si es que tiene voluntad de moverse.

Pero las sospechas reinan otra vez: que, claro, la que lo dice es su novia; que además es su única lectora; que siempre se supo que estos premios están corrompidos; que el mundo bloggeril es un chamuyo; etcétera etcétera.

Como todo eso es verdad, y además aún no cazo un fulbo en este ambiente internetero, no puedo más que sentirme orgulloso por el premio, cuyos fundamentos pueden leerse en su bitácora: Onda, dos puntos.-, junto a otros galardones que mi chica otorga a blogs amigos suyos en los cuales también paseo de vez en cuando.

Quedará para otra oportunidad la elaboración de mis premios, por una cuestión esencial: no acostumbro a leer blogs. Por eso, cualquier internauta que tenga la deferencia de entrar a este sitio sería muy amable en comentar y permitirme leer su producción.

Desde ya, agradezco a la Asociación de Brujas que integra la señorita Egocripta por la distinción.