Oficina. Daniel y Julián conversan, cada uno en su escritorio.

Julián: ¿Qué pasó viejo, hubo piñas?

Daniel: (mirando su mano derecha, lastimada en los nudillos) No, me quemé haciendo un asado. El fuego no agarraba y se me ocurrió tirarle alcohol. Se me prendió el pantalón, no sabés que desesperación ver tu cuerpo en llamas.

Julián: Si, yo también me lastimé la mano cocinando. Hice unas pizzas y me quemé con el horno.